Hacemos páginas de internet

Tumba obscura
Contrataste a un vendedor para encerrarlo en un ataúd, enterrarlo y pagarle mensualmente por nada.

¿Te suena esta historia?

Tú aprendiste el negocio en el que te encuentras hoy.

Te convertiste en el mejor vendedor, gerente o director comercial de tu empresa y decidiste escalarte a ti mismo.

Invertiste dinero en conseguir currículums de vendedores, tiempo en entrevistarlos (por cierto, tiempo en el que no saliste a vender).

Contrataste un vendedor que a tu criterio es el que estaba en más sintonía con tu forma de hablar, vestir, actuar, decidir y vender y ... lo contrataste.

(A partir de aquí crees que no se trata de tu historia).

Al vendedor lo metiste vivo en un ataúd, lo enterraste 3 metros bajo tierra, sin teléfono correo electrónico o permiso de salir del ataúd para contactar clientes y TODAVÍA le exiges resultados.

¿Pero esta historia no es tuya, verdad?

Porque tú no harías algo así.

No usarías tu tiempo y dinero de esa manera...

... ¿o sí?

¿Te acuerdas de tu página de internet? ¿Cuándo fue la última vez que la revisaste, actualizaste, usaste? ¿Cuánto pagaste por ella?

Invertiste HORAS en buscar proveedores dominios (el más barato) de entre precios de $20 USD anuales o $5 USD anuales por que te enorgulleces de comprar lo más barato y mínimo necesario. Tiempo con un diseñador web, con un programador, con diseñador gráfico y solo la visitas como quien visita a los muertos (en su cumpleaños y el día de muertos).

Tu página de internet eres tú, el mejor vendedor, escalado e incansable saliendo a vender.

¿Mencione que hago páginas de internet que sean vendedores clonados de tí?

Tu puedes pensar: "Alejandro, tu página está fea ¿cómo me vas a hacer la mía?

Mi respuesta es secilla: Esta página tiene como objetivo concentrarnos en la importancia de las páginas y su verdadera razón de ser y existir: generar nuevas conversaciones de ventas.